Con el auge de las redes sociales ha aparecido en escena un concepto casi desconocido hasta el momento, el Social Graph. El Social Graph, o Grafo Social, es un concepto sociológico que se refiere al mapa global de conexiones sociales que cada persona desarrolla en torno a ella dentro de los espacios participativos de la Red.
Este esquema de conexiones sociales conforma el núcleo de las redes sociales actuales, es el corazón del social media, su razón de ser. Así, por ejemplo, Facebook, al nacer como servicio de red social, directamente construye un grafo social a medida que va creciendo. De esta forma, cada nuevo usuario que se registra en Facebook ocupa una posición concreta en dicho mapa global y comienza a generar un número determinado de relaciones y conexiones que lo vinculan al resto de usuarios y entidades del grafo social. Algunos grafos sociales se centran únicamente en la relación que se establece entre las personas de su mapa, enlazando a usuarios entre sí sin tener en cuenta la conexión de los usuarios con el resto de elementos o entidades que conforman el mapa. Otros, en cambio, además de las relaciones personales, integran en las conexiones entre las personas y los elementos, ya sean páginas, grupos, eventos, etc. En este caso, tanto los usuarios como los elementos son tratados como objetos dentro del grafo. Cada objeto posee un identificador único que posibilita que todos se relacionen entre sí, independientemente de si son usuarios o elementos.
El grafo social aglutina en su interior los intereses, gustos y relaciones de los usuarios que lo conforman. Así, el uso del social graph permite conocer mejor a estas personas y sus preferencias y relaciones dentro del mapa, los usuarios dejan de ser números para convertirse en personas con un perfil único. Esta información conlleva indudablemente un gran revolución en el mundo del e-commerce, y por tanto en las soluciones Magento – plataforma líder en el sector del ecommerce –, ya que permite convertir los puntos de venta online en espacios interactivos y personalizados en función del grafo social de cada usuario. De este modo, al acceder a un comercio online, la tienda es capaz de adaptarse a cada consumidor y ofrecerle aquello que más se ajuste a él basándose en sus compras anteriores, gustos y preferencias.
Asimismo, el grafo social también puede provocar un aumento de la tasa de conversión de los comercios online propiciado por “la confianza social”. Es decir, las personas valoran muy positivamente las opiniones y recomendaciones del resto de consumidores, por lo que el hecho de poder saber que, por ejemplo, 200 personas han pinchado en “me gusta” en una tienda online o que varios amigos han adquirido productos allí, les aportará un plus de confianza hacia el site en cuestión, mejorando así su tráfico.
En este sentido, han aparecido soluciones en el mercado que apuestan por explotar todas las ventajas y oportunidades que presenta el social graph. De este modo, las marcas son capaces de ofrecer una selección de productos que se adapte a los gustos e intereses de cada uno de sus clientes, proporcionándoles una experiencia social de compra personalizada.
Por: Social-Buy.com

